viernes, 16 de marzo de 2007

CÓMO SOBREVIVIR A TU PROPIO FUNERAL



ARCADE FIRE

"Neon Bible" (merge)

¡Al fin! Ya esta con nosotros el disco más esperado de 2007: Neon Bible, segundo larga duración de la banda canadiense Arcade Fire. Es el disco que más pasiones va a despertar en el mundo independiente, a favor y en contra. No es de extrañar tanta expectación teniendo en cuenta que su debut Funeral literalmente arrasó en 2004 cosechando excelentes críticas y ventas. El propio Chris Martin (Coldplay) se rindió ante la superbanda denominándola “la mejor banda del mundo”, título que adoptara también hace unas semanas NME para encabezar la portada de su revista.
Por eso muchos ahora afilan sus cuchillos preparados para defenestrar a la banda del Olimpo en el que hace tan sólo 3 años la alzaron, mientras que los fans más acérrimos esperan una simple excusa para explotar en aplausos. ¿Sobrevivirá Arcade Fire a su propio Funeral? Rotundamente SI.

Neon bible es una fábula apocalíptica de las miserias humanas, un confuso clamor sobre el futuro incierto del hombre, de una juventud desorientada, 11 capítulos donde caben las protestas airadas ante guerras sin sentido (“Intervention”: No place to hide/ You’re fightin’ as a solider on their side/ You’re still a soldier in your minds/ Say it’s money that we need/As if there were only mouths to feed), revisiones siniestras de cuentos infantiles (“Black Mirror”: Mirror mirror on the wall/Show me where them bombs will fall) o moribundas plegarias por la libertad (“My Body is a cage”: My Body is a cage/that keeps me form dancing/with the one i live/but my mind holds the key/set my spirit free…). Sólo hay que dejar los prejuicios a un lado e introducirse en esta experiencia de puro arrebatamiento orgiástico. Todo en su debido lugar, todo perfectamente meditado, con un gusto exquisito por la creación artística que ruboriza a la mayoría de sus competidores actuales. Ya desde la excelente portada, siguiendo por la Web (puro ocultismo gráfico), los magníficos arreglos sonoros lleno de barroquismo, con la inestimable ayuda de Owen Pallett (Final Fantasy). No hay lugar para las dudas: el arrebatador comienzo con “Black Mirror”, un viaje por el océano tempestuoso, que nos devuelve al mejor David Bowie reencarnado en la voz de Win Butler, pasando por la extraordinaria bacanal Folk de “Keep the Car Running”, el brumoso discurso seudoreligioso de “Neon Bible”… señores, ¡se están acabando los adjetivos! Y todo ello evitando, casi siempre, caer en la repetición, en la emulación descarada del gigantesco (ahora menos) Funeral, aunque tampoco se engañen, siguen teniendo la costa a la vista. Y es que los elementos ya clásicos de la banda siguen ahí, a saber, ese desbordante uso de arreglos e instrumentos (violines, pianos, xilófonos, panderetas, banjos, múltiples órganos y coros…), la épica incesante o los crescendos y rupturas radicales dentro de una misma canción (“Black Wave/Bad Vibration”) y “The Well & The Lighthouse” son ejemplos académicos de lo descrito). Sólo cuando la interpretación del sonido propio se puede confundir con cierta reiteración, la cosa decepciona ligeramente, como ocurre en “Intervention”, pese al intenso final sobre órgano de iglesia, o “Ocean of Noise”, forzadísimo momento de pomposidad bucólica con un final a lo Calexico que no termina de convencer. Pero da igual, la banda consigue mantener el control de la obra en todo momento, regalándonos un sprint final inigualable con 4 tracks inapelables: "Anticrist Television Blues" (algo así como un tributo rebuscadísimo a Dylan) , "Windowsill", la deslumbrante “No Cars Go” -rescatada del EP de debut y convertida en la oda pop más bonita de lo que llevamos de año (recuerda tanto a Prefab Sprout en estado de gracia)- o ese catalizador a tanta resaca emocional como es “My Body is a Cage”. Oirás que han perdido intensidad, que no tienen la fuerza de canciones como aquellas “Wake Up” o “Power Out”, que se han vendido al pop, que son pretenciosos y empalagosos o que son el nuevo engaño hype del momento. No se engañen, eso se llama envidia y es una de los pecados capitales que condena esta Biblia de neón.

LO MEJOR: Que está a la altura de lo esperado.
LO PEOR: Las continuas comparaciones con Funeral.