miércoles, 6 de abril de 2011

BILL CALLAHAN - APOCALYPSE (2011)


BILL CALLAHAN

APOCALYPSE

Drag City, 2011.



Rock Polvoriento.


Desde luego, ¡qué grande es este señor! Mr. Callahan pertenece a ese selecto grupo de compositores que, tras años y años en este mundillo degradado de la música, siguen publicando discos no ya dignos, sino imprescindibles, dejando el listón tan alto que prácticamente el 80% de los grupos actuales deberían sentirse avergonzados con sus propias obras. Sí, hablar de gente como Bill Callahan, P.J. Harvey, Nick Cave, Björk, Peter Gabriel, David Bowie... me hincha de orgullo y satisfacción (como al rey). Bueno, sí, vale. Limpio el charco de babas que hay a mi alrededor y prosigo con la reseña.

Bill Callahan vuelve a la palestra dos años después del aclamado 'Sometimes I Wish We Were an Eagle' con su tercer disco de estudio desde que abandonara su alter ego (Smog) para firmar bajo sus nombre los discos. 'Apocalypse' es un viaje a través del Far West americano, en una obra no precisamente oscura, pese a su título (esa etiqueta se la merece más su impresionante 'Rain on Lens' de 2001). Más bien, nos encontramos a un Callahan en lucha entre su lado más calmado y sosegado, gracias a las preciosísimas "Riding for The Feeling", "One Fine Morning" (emocionante hasta decir basta) y "Baby's Breath" (ojito a su clímax final), frente y uno más rockero, donde profundiza en la cultura musical americana, con cierta ironía, con joyazas tales como "Drover" o "America!", donde Callahan da rienda suelta a su lado más guitarhero. Todo ellos, aderezado con arreglos sutiles, sencillos, alejados de la orquestación de su anterior álbum. De hecho, Apocalypse comparte bastantes similitudes en lo musical con 'A River Ain't Too Much to Love' (2005), el que para servidor es la cota compositiva del americano, en cuanto al tono calmado de alguna de sus composiciones. Así muchas canciones aparecen adornadas con modestos arreglos de piano, violín o flauta, creando un ambiente cálido, sosegado y rico en matices, que alcanza su cenit en los temas que abren y cierran el disco.

Lo dicho: gran disco. Se me cansa la lengua ya de decir que Callahan es uno de los mejores compositores-cantautores americanos de los últimos 20 años. Además, este hombre no canta, acaricia cada sílaba y la convierte en flechas emocionales. Bueno, si creéis que no tengo razón en lo que he dicho, tendréis que esperar a rebatírmelo con otro disco porque con éste... vais listos.

LO MEJOR: El ritmo que lleva Bill Callahan de editar grandes discos y que no cesa desde 1995 cuando publicó aquel "Wild Love".

LO PEOR: Que no es mejor que su anterior disco.

UNA CANCIÓN: "Drover"


Bill Callahan - Babys Breath by ilostmyself