miércoles, 16 de febrero de 2011

JAMES BLAKE - JAMES BLAKE


JAMES BLAKE

JAMES BLAKE

R&S

Pop-Dubstep




2010 fue un año bastante rico en el mundo de la electrónica, especialmente en el terreno del dubstep, que vive un ambiente de tensión y cambio, mientras se espera que Burial, dios y señor de este estilo, ponga las cosas en su sitio. Mientras tanto, grupos como Mount Kimbie, Darkstar o How to Dress Well, han contribuido con propuestas arriesgadas, imaginativas y de calidad a abrir horizontes dentro de un estilo, por otro lado, muy enclaustrado en sí mismo. Y para todos los híbridos que han ido saliendo al mercado los críticos han encontrado una etiqueta la mar de original, Post-Dubstep (ejem), y se han quedado tan anchos.

Pues bien, James Blake, un londinense de 22 años, es el compositor que más expectativas ha creado en este aspecto, en parte gracias a los tres EPs, The Bells Sketch, CMYK, Klavierwerke, publicados durante el año pasado, a cada cual más estimulante e imaginativo.

Estaba claro que su álbum de debut iba a ser uno de esos trending albums de 2011 y la verdad es que tras las escuchas, no decepciona en absoluto y se confirma como una de las figuras con más futuro del la música actual.

El debut de James Blake es como un perfume caro: intenso y servido en una pequeña dosis, que en sus escasos 40 minutos de metraje (no llega) nos ofrece un poco de todo. Lo más evidente y reseñable es que su sonido se ha escapado por la tangente y ahora es mucho más cercado al pop-soul futurista que al dubstep, donde su perfecta voz y las notas de piano se superponen a la electrónica, que juega un papel casi secundario, aunque nada trivial.

James Blake
domina su discurso con maestría. Es capaz de jugar con la sutileza del silencio (“The Wilhem Scream”) con la misma facilidad que puede laberintizar sus canciones entre arreglos electrónicos sin que por ello el oyente se sienta provocado (“Unluck”). Su debut es un disco que rebosa sensualidad, genio y espiritualidad por los cuatro costados (“Lindisfarne” colaría en For Emma, Forever Ago, de Bon Iver, sin problemas), pero adolece también de autosuficiencia y pese a que contiene alguno de los mejores minutos que vamos a escuchar en este 2011 (la versión del “Limit To Your Love”, de Feist, sin duda uno de ellos), el disco se va diluyendo irremisiblemente tras superar el ecuador. Da igual, no pasa nada, como dije este perfume destila talento puro y desde luego se van a hartar de ver esta portada a finales de año en las listas. No es para menos.

LO MEJOR: El futuro que tiene este chaval. Podría ser muy grande porque talento le sobra.

LO PEOR: Que su debut tiene mimbres de obra maestra pero se queda en un debut notable.

UNA CANCIÓN: “Limits to Your Love”