viernes, 6 de abril de 2007

PANDA BEAR "PERSON PITCH" (Paw Tracks)


La mejor forma que se me ocurre para describir el tercer disco de Panda Bear es esta: coge uno de tus vinilos olvidados de Beach Boys, a ser posible Pet Sounds (Capitol, 1966), y colócalo en el tocadiscos a más revoluciones de las adecuadas. Luego túmbate en el sofá, enciende esos focos de colores que dejaste de usar allá por los 80 en las macro fiestas que dabas en tu casa y tomate una buena dosis de alcohol mientras lo escuchas todo muy alto. ¿Ya? Pues bienvenido al mundo de Person Pitch.

Noah Lennox es uno de los componentes de Animal Collective, una de las propuestas de avant-folk (en realidad avant-de todo) que se pueden encontrar en estos momentos en el panorama internacional. Panda Bear es su proyecto en solitario, con el que lleva escritos 3 capítulos de pura artesanía psicodélica en algo menos de 10 años. En 2004, tras la muerte de su padre Noah quiso honrar la muerte de su padre a través de una oda de escapismo acústico, de autismo exacerbado a través de 9 miniaturas (sin nombre alguno), despojadas de artificios sonoros: guitarra, piano y free vocal, nada más. El resultado se llamo Young Prayer (Paw Tracks, 2004).

Mucho ha debido cambiar en la vida de Noah Lennox pasados estos años. Al merecidito reconocimiento por Feels (Fat Cat, 2005), con Animal Collective, se le une el nacimiento de su hijo, algo que parece haber colmado de emociones vitalistas mente y alma, porque si hay algo que reluce sobre todo lo demás en este álbum es su vitalismo, su emoción…la luz.

Person Pitch es un triple salto mortal sin red y a 100 metros de altura dentro del mundo del free folk. Lennox recopila todos los logros de los grandes antecesores de la psicodelia de los 60s (a Brian Wilson se le pueden unir tranquilamente The Byrds, The Hollis, The Mamas & The Papas…), los sintetiza y los centrifuga a base de constantes loops y alardes de sampledelia esquizofrenia. ¿Querían saber cual es el Wall of Sound del siglo XXI? “Bros” saciará la curiosidad.
Person Pitch es un callejón sin salida de puro expresionismo festivo, desprende luminosidad pop por los cuatro costados. Una cárcel caleidoscópica desprovista de convencionalismos, donde la maraña de sonidos e instrumentos en perfecta conexión y ensamblaje nos aturde durante cuarenta y pocos minutos de fantasía.
Noah Lennox ha encontrado el nexo de unión natural entre el folk más bizarro y el escapismo ambient de coetáneos como Pan American, Loscil, Labradford o Flying Saucer Attack. Casi nada.
Habrá que aplaudir entonces.

LO MEJOR: Que en un mundo musical tan acomodado existan aún personas como Noah Lennox.
LO PEOR: El relajamiento final de la segunda parte del disco, aunque manteniendo el listón, nos deja con sensación de querer más.

1 comentario:

el sueño del esquimal dijo...

hola!
buen blog!
si que es divertida la coincidencia de nombre y de gustos...
bueno, nosotros somos dos los responsables del blog que nace a partir de un programa radial que hago con este amigo hace ya unos años...
pero veo que no somos los unicos esquimales :P

saludos desde valparaiso!
m.josé