domingo, 11 de febrero de 2007

AIR "POCKET SYMPHONY" (Source/Virgin-Astralwerks)


Es sábado y estás con tus amigos tomándote un café en ese local tan chulo. Estás sentado en un sofá comodísimo comentando lo que has estado haciendo esta semana, enterándote de qué pasó con aquel rollete de tu amigo/@ el fin de semana anterior, mientras de fondo suena una musiquilla ambiental que no sabes muy bien qué es, pero no suena mal. Algo te saca de la conversación justo cuando la historia estaba empezando a ponerse interesante: “¿no es ese Jarvis Cocker?”, te preguntas mientras das atención a lo que suena de fondo. Después de pensarlo un rato te contestas a ti mismo que no y sigues escuchando a tu amigo. Al rato algo vuelve a sacarte de la conversación. “¡Joder!, para mí que este tío que canta es ese de la “Divina Comedia”…Neil Hannon, ¿no?”. Tu colega, el listillo, ese que se las da de que sabe mucho de música te dice "¡claro!, son ellos, este es el nuevo de Air, si hombre, el grupillo ese francés que hace algo así como pop, chill out… trip hop…vamos, que muy chulo”. Ahora te acuerdas de ellos, en su momento te pasaron un disco, “Moon Safari” crees, que no estaba mal. Mientras tu colega se hace el interesante con los demás, comentando que él suele poner Air y otros grupos (que ni conoces ni te interesan) en su casa para crear ambiente para leer o mientras se relaja tomándose una copa, recuerdas que hace tiempo que no te compras un CD y aquel triple que te regalaron de Tom Waits te parece interminable de escuchar. “Pues lo mismo mañana me paso por el centro y me lo compro, que ahora hay un 10% de descuento en música, creo”. Tras el gesto de aprobación de los demás, sigues conversando.
Al día entras en la Web y escuchas el single. Suena bien, así que te decides y vas a comprarlo. Además lo produce Nigel Goldrich, ¡el de Radiohead! “el nota de Pulp, el de Divine Comedy y el productor de Radiohead… no puede ser malo”, te dices para convencerte y pagas los casi 20 euros que vale. En tu casa lo escuchas. “la primera instrumental, la segunda… ¡hombre, el single!” y te relajas. La tercera es la de Jarvis Cocker, pero no te gusta tanto como su disco nuevo, ni mucho menos. La cuarta… bien, la quinta otra instrumental… ¿la sexta otra instrumental? ¡Ah no!, cantan. La siete esta curiosa, “que sampler más chulo”, piensas, pero la pasas adelante. Luego llega una movidita instrumental y otra lenta (te quedas ya medio grogui). Llega la de Neil y mientras la escuchas recuerdas lo mucho que te gustaba su “Natural Express”, “esa si que era buena”. Luego la décima canción y la undécima, que las pasas cuando llevan un minuto. “No esta mal, ya lo escucharé mejor, supongo que necesitara escuchas”, concluyes y te pones a ver la televisión.

A la semana te encuentras con aquel colega y le comentas que te compraste el disco de Air, al final. “Si, bueno”, contesta, “está bien, tiene dos temas y eso. Yo me lo descargué de la red. Ayer lo puse, de hecho, porque vinieron los padres de mi novia a tomas lago a casa. No les gusta la música mucho así que se los puse porque son así ambientales, tu sabes”. Se te queda cara de tonto.

LO MEJOR: Tienes un disco para ponerle a tus (¿futuros?) suegros cuando vengan a cenar los domingos.

LO MALO: 20 euros menos en el bolsillo y el de Arcade Fire sale en unos días.